LA MUERTE DE UN VIAJANTE

LA MUERTE DE UN VIAJANTE puede considerarse como una de las obras teatrales mas importantes del siglo XX, confirmando la enorme importancia en los conflictivos momentos actuales que transita la humanidad acentuando la profunda importancia de su contenido.

Arthur Miller nos introduce en la vida de Willie Loman, un ciudadano del común, viajante de comercio confeccionando un texto trágico y dramático que reflexiona sobre la crueldad del sistema capitalista, en lo económico y en la total deshumanización de la conformada sociedad patriarcal.

Dentro de un entorno laboral competitivo e injusto, la obra trata de desentrañar desenmascarando el lado oscuro del sueño americano.

En realidad ese sueño resulto ser una utopía que condenaba a los trabajadores a una semi -esclavitud. Según Noam Chomsky ese sueño “se trataba de una movilidad de clase, si habías nacido pobre podías salir de ella trabajando duro para así proporcionarles un mejor futuro a tus hijos”. Pero tal anhelo se concretaba en el individualismo que fomentaban las clases dominantes y no en el sindicalismo combatiente.

En el punzante texto hay una mordaz crítica a este sistema opresor que desprotege al trabajador equiparando erróneamente el éxito personal con la riqueza económica.

Willie Loman hizo entrega de todo su esfuerzo laboral y su vida misma hacia la empresa para la que trabajaba. Al borde de su jubilación tiene acumuladas deudas económicas que le impiden llegar al fin de mes.

Sus logros laborales ya no son los de antes y muchos de sus viajes son de tremendos fracasos. El mundo está en permanentes cambios y sus clientes también. Estas circunstancias lo llevan a la depresión, y la relación familiar se deteriora y mas aun cuando en su desesperación mantiene una entrevista con una responsable de la empresa creyendo que le reconocerían su trayectoria en la empresa dándole una tarea interna, aun con menor jornal, no solo lo ignoran sino que le exigen la devolución de las muestras de los productos que ofrecía.

La degradación humana, conlleva este perverso y cruel sistema psicológico y social, privando a una persona del reconocimiento de sus cualidades de tantos años, tratándola como un simple objeto, utilizándolo mientras le es útil.

Sutilmente Miller, ya en 1949 en esta impresionante elaboración teatral mostró que el neo liberalismo o el actual capitalismo en su concepción ideológica no usan munición de guerra, pero ahorcan a sus víctimas hasta quitarles el último aliento.

Ya nos advertía sobre la triste realidad que el ser humano es un desecho producto de la actual sociedad despiadada, intolerante y violenta, inmersa en una brutal toxicidad.

El fracaso personal, habiéndose creído un triunfador, los desencuentros familiares, la compleja y frustrante relación de padre e hijos, el auto engaño y el nefasto orgullo del que se consideraba reconocido por todos, finaliza en tragedia. Willie no pudo sobreponerse a la resiliencia.

Este pobre esclavo moderno que se esforzó para ser dueño de su propia vivienda, y poder transmitir los logros del esfuerzo, cuando logró escriturarla ya no hubo quien la disfrutara.

El sueño americano, que aun hoy sigue vigente, significa vivir en los EEUU para ganar dinero como objetivo principal de la existencia.

Un texto tan brillante y esclarecedor sobre el destino de la humanidad en una sociedad donde la concentración económica está en pocas manos y la inteligencia artificial y el permanente avance de la robotización, merecía y lo LOGRO, una actuación que le diera el brillo a ésta magnífica propuesta artística.

La reconocida solvencia de Daniel Marcove, en la dirección implantó

escenas altamente conmovedoras que deslumbran a la platea permitiendo un trabajo actoral sumamente emocionante, muy logrados la composicion de los personajes que no hacen mas que demostrar el superlativo nivel de nuestro teatro, no solo a nivel nacional sino INTERNACIONAL así con mayúsculas.

Pero un párrafo especial merece Ingrid Pelicori en la composición de la sufrida madre y esposa que nos deja absortos en la memorable despedida final a Willie Loman.

Todos los detalles técnicos cuidados al máximo como es costumbre en el superlativo Daniel Marcove.-

JAIME TARASOW.- MIEMBRO DE EDIT.-

TEATRO EL TINGLADO.- MARIO BRAVO 948-

SABADOS 20.30 HS -DOMINGOS 19.30 HS HASTA EL 12-7.- 

                                                Ficha técnico artística

Autoría:
Arthur Miller
Versión:
Federico González Del Pino, Fernando Masllorens
Traducción:
Federico González Del Pino, Fernando Masllorens
Actúan:
Alejandro Awada, Anahí Gadda, Lucas Matey, Ingrid Pelicori, Junior Pisanu, Gustavo Rey, Toto Salinas, Marcos Woinski
Diseño de vestuario:
Alejandro Mateo
Diseño de escenografía:
Marcelo Salvioli
Realización escenográfica:
Eduardo Spindola
Realización de vestuario:
Sarterealizadoras
Música original:
Sergio Vainikoff
Técnico De Luces:
Manuel Mazza
Diseño De Iluminación:
Miguel Morales
Fotografía:
Nacho Lunadei
Arte Gráfico:
Nahuel Lamoglia
Comunicación:
Marta Barnils
Asistencia de dirección:
Marta Barnils
Prensa:
Rf Prensa
Producción ejecutiva:
Rubén Sibilia
Producción general:
Alberto Teper
Dirección:
Daniel Marcove
Agradecimientos:
Osvaldo Bermúdez, Rubén Hernández Miranda, Sastrería Matices

 


 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

GLUB!, ejercicio de supervivencia

EL EQUILIBRISTA

DESDE CACHORRO