KRISTALLNACHT

En instancias muy traumáticas que está soportando la ciudadanía, la vuelta al escenario de la impactante obra KRISTALLNACHT dramaturgia y dirección de Gaston Brian Glicksztein, es sumamente oportuna pues nos despierta la memoria sobre el comienzo de una de las tragedias mas monstruosas, no naturales, que soportó la humanidad, que fue el nazismo y la segunda guerra mundial por esa ideología generada.

La obra se compone de un prólogo, tres obras breves y un epílogo coral con un emotivo acompañamiento musical klezmer, de una eficiente violinista en vivo.

El primer diálogo FUEGO transcurre en el interior de una sinagoga ultrajada e incendiada. El gran rabino de la misma, no vidente y su esposa viven momentos trágicos y difíciles enfrentando el cruento dilema de salvarse físicamente o tratar de rescatar la Torá y otros valores religiosos.

Surgen en tales dramáticos momentos un desgarrador diálogo sobre la inacción y silencio de Dios, y sobre el emergente apocalipsis que comenzaba a generarse en Alemania. Es tradición en la religión hebrea el hablar con el considerado “Ser Supremo” dado la total fidelidad de la religión hebrea a él.-

VIDRIOS es una impactante conversación entre la dueña judía de una importante panadería y una amiga y clienta de muchos años ahora afiliada al partido nazi. La misma se interna en las contradicciones humanas y su enorme fragilidad en momentos culminantes.

Cual es la razón de semejante horror hacia una pacífica colectividad, siendo ésta la temática del angustioso y dramático diálogo.

Allí salen a relucir la discriminación e intolerancia de una ideología que les lavo el cerebro, trasformándolos en odiadores de todo lo relativo al judaísmo, mientras la panadera amasa con resiliencia y resignación lo que pueda ser su ultimo Jalá, (pan trenzado).

PAPELES es un filoso diálogo entre dos intelectuales.. Uno dueño de una librería de ascendencia judía alemana,  orgulloso de las históricas tradiciones culturales de su amado país. Agnóstico e imbuido de ideas progresistas como las de la Revolución francesa que destronó el absolutismo y el feudalismo reavivando la democracia griega y las ideas de los patriotas alemanes Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht.

El otro un asiduo concurrente a ese lugar, ahora convertido en oficial nazi.

Entablan un profundo y contrastante diálogo sobre la decadencia de la sociedad y la nueva civilización que el nazismo propone, un ser humano perfecto física y mentalmente, donde por lo tanto están excluídos los judíos. Ese segregacionismo instituído para afianciar el supuesto “nuevo orden” fue fatal para la ciudadanía de la patria de Beethoven.

La conversación gira en lo histórico como la inquisición y el antisemitismo, creación del periodista del siglo 19 Wilhelm Marr que lo utilizó para descalificar a los judíos, definidos como grupo étnico, como una raza y no seguidores de una determinada religión.

El oficial avalando el odio, la discriminación, la intolerancia, la quema de libros y todo lo que se supone oposición, ante la obediencia debida con el Heil Hitler.

Esta oportuna propuesta artística nos advierte que “el odio es el socialismo de los imbéciles” y que las ideologías descalificadoras como las que nos gobierna, le dan enorme actualidad a lo dicho por Mark Twain: .

A veces me pregunto si el mundo está gobernado por personas inteligentes que nos están embromando o por imbéciles que hablan en serio”.

Pues tanto en la Alemania pre segunda guerra mundial estaban ya generalizadas las agresiones a la oposición, prácticamente desaparecida, pues pos guerra de 1914-1918 el estado alemán quedó prácticamente destrozado social y económicamente, lo que permitió a la izquierda social-comunista ser el ampliamente mayoritarios. ¿Que pasó con esa inmensa masa humana , supuestamente progresista.?

Hoy nuestro presidente sigue la consigna de Joseph Goebbels quien dijo que “una mentira dicha una vez es tal, pero dicha muchas y reiteradas veces termina convirtiéndose en verdad”. El nazismo odiaba y maltrataba la cultura y a la prensa, y cuando escuchaba tales consignas, de este ministro sacaba el arma.

La aguda temática nos adentra sobre estas historias ambientadas durante los acontecimientos durante en esa noche fatídica. Hay un como un aviso minucioso sobre la memoria, la ceguera aliada al fanatismo, la responsabilidad y la condición humana.

La Kristallnacht fue una violenta revuelta antijudía que tuvo lugar en toda la Alemania en noviembre de 1938. Durante esa noche los grupos armados y otros civiles aun no afiliados a las siniestras SA, SS y a las JUVENTUDES HITLERIANAS, atacaron destrozando e incendiando lugares de culto, distintos locales comerciales, domicilios particulares y a personas judías por ser de tal origen. Como sucedió en la dictadura nuestra de los setenta aprovecharon para robar objetos de las casas, negocios despojándolos de todo lo que pudieron. Descomposición humana,si es que es posible así llamarlos a los genocidas de nuestra última dictadura civico-militar, sumamente inspirados en el horror del nazismo.

Esta relevante dramaturgia no sólo nos refresca el horror del comienzo del terrorífico nazismo sino es como una alerta del hoy que estamos viviendo y hacia donde nos puede volver a llevar el odio, la discriminación humana , la intolerancia y la ilimitada violencia

La parte artística está a tono con la calidad de la dramaturgia e impecable la plasmación escénica.

Las canciones muy bien  cantadas, emotivas,  y con mucho sentimiento. 

JAIME TARASOW.- MIEMBRO DE EDIT.-

COMPLEJO TEATRAL ITACA.- HUMAHUACA 4027.- MARTES 20HS

 Ficha técnico artística

Dramaturgia:
Gastón Brian Gliksztein
Actúan:
Lucia Andrada, Emilio Badaracco, Beto Cuello, Sandra Moranchel, Marisa Salerno, Miriam Schlotthauer, Mario Sztaynberg
Cantantes:
Maria Milkovic
Violín:
Luna Celeste Cianetti
Producción general:
Gastón Brian Gliksztein
Puesta De Luces:
Gastón Brian Gliksztein
Puesta en escena:
Gastón Brian Gliksztein
Dirección general:
Gastón Brian Gliksztein



 





Comentarios

Entradas más populares de este blog

GLUB!, ejercicio de supervivencia

FUGAZ, el latido del tiempo

EL EQUILIBRISTA