JUDIA

Una de las conflictivas preguntas que hace muchos siglos circulan dentro de la colectividad judía es ¿ quien es judío o como se considera tal calificación? Solo por religión o también por tradición y cultura?.

JUDÍA es una obra cuya dramaturgia pertenece a Karina Hepner y Lorena Romanin tuvo a su cargo la dirección. Es un texto que se introduce en tal temática entrecruzándose con los lazos familiares, los ritos religiosos, la cultura y la memoria, que al decir popular es el idioma de los sentimientos.

Pero esos lazos humanos y relaciones familiares no van de la mano cuando la distancia en sus vivencias cambian, las circunstancias, mutan las condiciones varían el contexto y también se pueden alterar dichos sentimientos, y allí surgen los conflictos generacionales.

Esos lazos que parecían inmutables se tensan, se enroscan, se afinan, también se engrosan y fortalecen, mientras que otros, aunque duela, se cortan. La otra pregunta seria que todo ello ¿ Es consecuencia que la vida es un movimiento de pérdida y de búsqueda?

El desarraigo, la maternidad, como la búsqueda de pertenencia es la base de esta compleja dramaturgia, cuyo guion gira en el reencuentro de una madre con sus dos hijos luego de su partida a Israel, en un regreso por poco tiempo, que no fue lo afectuoso que esperaba, y que fue mejorando durante su estada con ellos.

El anterior hogar ya no es el mismo, y sus hijos por razones diversas ya no respetan las tradiciones. No reniegan a lo que nacieron pero por la integración al medio en que están insertados, deben afrontan una vida distinta a la anterior con una familia plena.

Karina Hepner nos confiesa “ que esta obra nace a partir de tales preguntas profundas e existenciales que surgieron de mi propia existencia como mujer judía, pues nací del útero de mi madre, ¿ pero, lo sigo siendo si no continuo con las tradiciones judaicas? .

Tal dilema me llevo a indagar en mi historia familiar y en mis raíces, a reflexionar sobre aquello que heredamos, transformamos y trasmitimos. A partir de allí construí una historia ficcionada; los encuentros y desencuentros con la cultura y la identidad y el lugar de la memoria, que nos permite preservar trasmitiendo aquello que nos constituye.

Una composición artística adentrada en una encrucijada sobre si solo los religiosos son judíos o si lo son también por tradición cultural.

Hay algunas ideas y sentimientos que seguramente atraviesan a un ser humano que entiende mejor que nadie su existencia tomando la decisión que su corazón y entender dictan.

El final de la obra con el emocionante desahogo de la hija en su identificación con los valores históricos y la visita de la madre aclara un poco tal dilema.  Sin caer en extremismos debemos reconocer que el universo tuvo cambios de avances y retrocesos en el cual el judaísmo quedo involucrado, especialmente en la integración de la enorme cultura en los avances sociales en los países europeos y las tradiciones milenarias. Quedó demostrado que se puede mantener la tradición judaica sin caer en exageraciones religiosas.

Las diferencias generacionales y una pequeña asimilación también debemos reconocerlas.  El estar incluido dentro del judaísmo es una opción de conciencia, pues alguien pudo haber nacido judío por parte de madre y renegarla a posteriori , como hay muchos casos en la historia de la colectividad y otros tradicionalistas laicos.

Distintas personalidades surgidas de este pueblo y que además fueron orgullo por sus valores y logros en la conformación de un mundo más justo, mantuvieron las tradiciones y no las estrictamente religiosas y ese es el gran mérito.-

Un interesante texto digno de meditar, que se adentra en los conflictos debido, en este caso, a las posibilidades que hoy las nuevas generaciones no sufren el antisemitismo de siglos anteriores, aunque la puesta en escena que nos deja algunas dudas.-

JAIME TARASOW.- MIEMBRO DE EDIT.-

ESPACIO CALLEJON.- HUMAHUACA 3759.- DOMINGOS 20.30HS.-

Ficha técnico artística

Dramaturgia:
Karina Hepner
Intérpretes:
Guido Botto Fiora, Karina Hepner, Brenda Lem, Jorgelina Vera
Diseño de vestuario:
Gabriella Gerdelics
Diseño de escenografía:
Gabriella Gerdelics
Redes Sociales:
Agustina Silvestrini
Diseño De Iluminación:
David Seiras
Fotografía:
Akira Patiño
Diseño gráfico:
Brenda Lem
Asesoramiento dramatúrgico:
Lorena Romanín
Asistencia de dirección:
Conrado Ledesma
Prensa:
Marcos Mutuverría
Producción ejecutiva:
Carla Fontao
Producción general:
Karina Hepner
Colaboración musical:
Mariela Kantor
Dirección:
Lorena Romanín

 





 

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