EL CRIMEN DE SAN PATRICIO
Las inhumanas aberraciones aún mas allá de lo criminal cometidas por los genocidas de la última dictadura cívico-clerical militar, han sido tan probadas como documentadas, y aún así la nefasta politiquería quiere seguir negandolas.
Cuando está próximo a cumplirse los 50 años de cometida la infamia más escalofriante de nuestra historia como país, la justicia si es que existe, debería salvo excepciones, condenar a los responsables que aun están impunes.-
Recordar para no repetir, es un principio del psicoanálisis, del genial Sigmund Freud, que analiza las mentes humanas y que ojalá entrara en las mentes de esos jueces que no recuerdan lo dicho por Platón que “La peor injusticia es la justicia simulada”.
EL CRIMEN DE SAN PATRICIO, profunda, sentida y dramática concreción teatral de la reconocida dramaturga y directora Elba Degrossi, con esta obra, rescata del olvido como de la misma justicia el asesinato de los sacerdotes palotinos Pedro Duffau-Alfredo Leaden- Alfredo Kelly y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio Neira cometido el 4 de julio de 1976, siendo uno los primeros aberrantes crímenes, quizás por eso olvidado.
El cruento desenlace de estos pacíficos curas dedicados a ayudar y solidarizarse con los necesitados y que tenían como norma “ cada vida vale por si misma” como que los pobres y su falta de futuro, de bienestar lo son por el destino que les tocó, entendiendo que su tarea, como sostenía el filosofo Baruch Spinoza, estaba entre la Fe y la Razón. Y la razón es que todos tienen derecho a una vida digna que para esos sacrificados curas era el legado de Cristo. ¿Cuales fueron sus delitos amén de profesar amor y ayudar a los pobres?
Las teorías religiosas con sus distintos matices proponen renuncias en la vida terrenal en virtud de la bienaventuranza del mañana en el reino de los cielos, bien leído significa que no hay que protestar ni luchar por la dignificación de su existencia, porque cada vida ya está marcada, nefasta teoría que estos humanistas sacerdotes no acataban.
La temática gira en la despedida del organista de la iglesia de su instrumento tan adorado en esos momentos y es cuando se le aparecen los recuerdos de los tan apreciados eclesiásticos, la inmensa bondad y dedicación hacia los fieles.
La memoria dicen es el idioma de los sentimientos y estos comienzan a afluir y con ellos la indignación por la absoluta pasividad por tan horribles crímenes tanto de la iglesia católica como de la misma justicia, que sigue sin tener interés en la investigación y la misma está bien guardadita en algún cajón, avalando la nefasta degradación judicial. ¿Porque a los que deben dictar sentencia y no lo hacen, no se los juzga como a cualquier mortal que comete un delito y se permite la impunidad?
Una enternecedora realización teatral donde se entrelazan los hechos reales como ficcionales, involucrando a los plateistas que sumamente emocionados por la historia que están viendo, no pueden evitar el lagrimeo. El organista era en realidad joven en aquella época, y aquí se lo presenta como un músico de avanzada edad que ya tiene dificultades para ejecutar en su querido instrumento. Una vecina que fue testigo de la horrible matanza, la madre de uno de los seminarista, un policía que levanta el acta, son los personajes además representados.
El teatro es una trinchera de la cultura siendo asimismo algo fascinante que solo este arte puede lograr en la integración de los espectadores de lo que se le está presentando, convirtiéndolos en cómplices o partícipes sin voz.
Una propuesta artística conmovedora. La participación actoral emociona al máximo con una dirección que manejó con sapiencia ritmos y tiempos una propuesta de arte político, no partidista, que llega en un traumático momento de nuestro país. Conviviendo con el momento que en el mundo también el negacionismo aflora como símbolo de la degradación a que está llegando la humanidad, queriendo negar las masacres y exterminios que las miserabilidades humanas llevaron a cabo a lo largo de la historia.
Expreso Alejandra Darin “Todo lo que tenga que ver con el arte representa la sensibilidad para captar emociones y poder expresarlas en alguna actividad artística. Con el tiempo me fui dando cuenta de que la vida no es lucha o no debería ser solo eso. Es una consigna horrible que nos meten en la cabeza desde muy chicos y por eso pasan en el espacio terrenal cosas que son horribles”.
El mundo puede ser de otra manera, tiene que serlo, merecemos vivir una vida digna. Estos deseos están convergidos en esta dramática propuesta artística para el no olvidar ni perdonar.!!!!!!!!!
Estupenda la música en vivo de Mariano Schneier, Guillermo Flores, Melody Llarens, Dolores Cano y Julián Pardo componen los personajes, dirigidos excepcionalmente por Elba Degrossi.-
JAIME TARASOW.- RADIO TRADICIÓN.-
TEATRO EL TADRON.-NICETO VEGA 4802.-
La obra ficciona sobre estos hechos reales.
Recibió en 2018 el Primer premio de Dramaturgia en el Certamen Carlos
Gorostiza organizado por S.A.D.A. Sociedad Argentina de Autores.
- Texto:
- Elba Degrossi
- Actúan:
- Dolores Cano, Guillermo Flores, Melody Llarens, Julian Pardo
- Músicos:
- Mariano Schneier
- Vestuario:
- Pablo Graziano
- Escenografía:
- Pablo Graziano
- Diseño de luces:
- Pablo Graziano
- Fotografía:
- Gianni Mestichelli
- Diseño gráfico:
- Carla Almiron
- Asistencia de dirección:
- German viero
- Prensa:
- Natalia Bocca
- Producción ejecutiva:
- Carla Fontao
- Puesta en escena:
- Elba Degrossi
- Dirección:
- Elba Degrossi
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